El sector conservador cree que el duro discurso en público contrasta con la «floja» impugnación de la Abogacía del Estado.
Un sector del Supremo está 'de uñas' con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los magistrados del ala más conservadora del alto tribunal dudan de la voluntad del Ejecutivo a la hora de anular, primero, a Sortu y, en la actualidad, a Bildu. En su opinión, el Gabinete socialista «podría haber hecho algo más» por vía judicial para intentar bloquear a quienes Guardia Civil y Policía consideran «el 'plan A' y el 'plan B' de Batasuna» para sortear su ilegalización.
Las críticas de este colectivo apuntan, sobre todo, al trabajo de la Abogacía del Estado los últimos meses. Califican de «ridículo» el recurso que los servicios jurídicos que dependen directamente del Gobierno presentaron contra Sortu y ven «floja» la impugnación contra Bildu. En su opinión, la institución que dirige Joaquín de Fuentes Bardají apenas ha aportado «pruebas de peso» contra ambas formaciones políticas y ha basado sus escritos en «apelaciones emotivas» con las que «agradar» a la opinión pública, en vez de ofrecer a la Sala del 61 argumentos «en lo jurídico» a los que se pudieran aferrar los 16 magistrados que deben aplicar la ley de partidos.
Recuerdan, además, que en el proceso contra la coalición que integran EA, Alternatiba e independientes cercanos a la izquierda 'abertzale' tradicional la Abogacía ni siquiera agotó los plazos para presentar sus impugnaciones y que lo hizo rápidamente en las primeras horas que era posible. «Como si quisieran cumplir un trámite pero nada más», advierten las fuentes. Quienes así opinan dejan fuera de su denuncia a las Fuerzas de Seguridad del Estado -de quienes, dicen, han hecho «lo que han podido»- y, en menor medida, a la Fiscalía -que, reconocen, ha llevado el peso judicial de la impugnación en ambos casos y que apuró los márgenes para llevar su escrito ante la Sala del 61-.
Según la tesis de este colectivo, la actuación de la Abogacía ha lanzado un mensaje a la bancada progresista del Supremo: «El Gobierno no está del todo convencido de que Sortu y Bildu sean lo mismo que Batasuna, hagan ustedes su trabajo». Una actitud que, insisten, contrastaría con las declaraciones que en público han realizado el presidente Zapatero y, sobre todo, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que han insistido en las últimas semanas en vincular a Bildu con la «estrategia de ETA». Para este sector de la magistratura, la «dureza» del Ejecutivo ante los medios de comunicación pretendía frenar el ímpetu del PP, que desde el principio ha exigido anular a Sortu y cerrar el paso a Bildu porque, en opinión del partido de Mariano Rajoy, «EA se ha plegado a los intereses de ETA/Batasuna».
Algunos jueces recuerdan, en este sentido, que los primeros pronunciamientos de Rubalcaba aludían a una impugnación «solo» de aquellas listas que estuvieran «claramente» contaminadas por candidatos de la izquierda radical ilegalizada. Finalmente, el ministro pactó con Federico Trillo, portavoz de los populares en la comisión de seguimiento para el cumplimiento de la ley de partidos, llevar al Supremo todas las candidaturas. Un gesto que, insisten desde la judicatura, también pretendería calmar al partido de la oposición.
El ala conservadora del tribunal sostiene que en todos los procesos que antecedieron al de ANV ahora hace cuatro años, los diferentes Ejecutivos -presididos por Aznar y Zapatero- habían sido mucho más nítidos al relacionar «sin ambages» a las diferentes marcas de Batasuna «con ETA y sus estructuras». Y, ante esa contundencia, los magistrados accedían a firmar resoluciones por unanimidad, aunque algunos no estuvieran convencidos de lo acertado de la decisión. «Algunos se tapaban la nariz y tiraban hacia delante aunque tuvieran dudas. Veían que tenía sentido en la lucha antiterrorista», confiesa un magistrado conocedor de esas deliberaciones.
En el Supremo comienza a extenderse la idea de que la gran mayoría, si no todas, de las listas de Bildu serán aceptadas. La Sala del 61 retoma a las diez de la mañana de hoy el debate.
Ir a la noticia original |