El jefe de la Guardia Civil de Badajoz vive su ascenso a coronel con la tranquilidad de saber que el trabajo de sus agentes es reconocido por la sociedad.
Manuel Contreras Santiago Coronel jefe de la Guardia Civil de Badajoz.
«Badajoz tiene la menor tasa de delincuencia del país, otra cosa es la percepción ciudadana»
«No hay robos por pura supervivencia, más bien están relacionados con con el consumo de droga»
Manuel Contreras Santiago no es un coronel de la Guardia Civil al uso. Ya lo avisaban cuando en agosto de 2006 fue puesto al frente de la comandancia de Badajoz. «Dicen que tiene buen trato», comentaban sus subordinados. Y cuatro años después, son legión quienes lo comparten. Tal vez por eso, este coronel nacido en Jaén baja con frecuencia a la cafetería donde toman café los guardias que se patean los campos pacenses.
-¿Qué queda del teniente que hace 30 años salió de la academia?
-Hay una parte de sosiego y de tranquilidad que te dan los años y la experiencia, pero quedan muchas cosas. Sobre todo lo que me enseñó mi padre como guardia antiguo: que por mucho que ascendiera o fuese cambiando de sitio, debía conseguir el cariño de la gente que trabaja conmigo, de los subordinados, y el cariño de la población.
-¿Es fácil conseguirlo?
-Yo creo que sí. Cada época ha tenido su manera de ejercer el mando y si ahora se explica el porqué de las cosas, la gente lo entiende.
-¿Le preocupa la delincuencia que afecta a la provincia?
La delincuencia en la comandancia de Badajoz está estabilizada. Hay pequeños descensos y pequeñas subidas, pero no hemos dejado de ser la última o la penúltima comandancia de España en delincuencia.
-Los datos están ahí, pero la sensación ciudadana parece distinta.
-Badajoz tiene la menor tasa de delincuencia, otra cosa es la percepción del ciudadano. Eso es difícil de medir, pero las encuestas dicen que la delincuencia no es la principal preocupación de los españoles, sino el paro. Tal vez la percepción de inseguridad esté motivada por hechos muy puntuales o que generan un impacto en los medios de comunicación, que es lo que puede haber ocurrido aquí. Basta que en un pueblo sin apenas delitos se produzcan cuatro o cinco robos consecutivos para que la sensación cambie.
-¿No le parece que mucha gente se ha cansado de denunciar el robo del gasóleo, de la matanza, de las herramientas...?
-Nosotros no lo vemos así. La gente no solo denuncia el robo, sino que da parte también cuando intentan robar en una caseta de riego, por ejemplo. Por eso animamos a denunciar todo lo que sucede. Si no tenemos conocimiento de lo ocurrido, no podremos imputarles esos hechos a los autores cuando sean detenidos.
-Con tanta crisis y tanto paro, ¿hay robos para subsistir?
-Del análisis del hecho delictivo no podemos deducir que los robos y hurtos sean por pura supervivencia. Yo diría que están más relacionados con personas dependientes del consumo de pequeñas cantidades de droga que necesitan hacer pequeños robos o hurtos para consumir, pero no para comer.
-¿Qué papel tiene la inmigración en la delincuencia?
-Las cifras de ciudadanos extranjeros detenidos en nuestra comandancia están en la media nacional. Sí es verdad que hay una parte que casi podría considerarse colectivo poco integrado y que en determinadas épocas del año aprovecha para robar y hacer hurtos en el campo, pero en la misma proporción que hay a nivel nacional.
-¿Y las bandas organizadas?
-En estos primeros meses hemos detectado bandas organizadas, probablemente asentadas fuera de Extremadura, que han venido a la provincia. Ha habido varios robos de cantidades importantes de bebidas en los que los camiones han aparecido en Madrid, y también hemos tenido bandas que se desplazan de Madrid para estafar. La mejora de las vías de comunicación nos hace más atractivos para los turistas y el comercio, pero también para las bandas de delincuentes, que en tres o cuatro horas pueden cometer un hecho en la provincia y regresar a Madrid. Pero no soólo hay bandas de extranjeros, también hay bandas en Badajoz o Mérida formadas por gente de aquí.
-¿Son igual de peligrosas?
-Esa delincuencia organizada nacional con sede en Extremadura no llega a tener proporciones mafiosas, pero sí son bandas con cierta organización.
-¿Qué le diría al dueño de un estanco o de una tienda de jamones en la que han robado varias veces?
-Les pediría que siganmanteniendo la confianza en la Guardia Civil. Estamos estableciendo contacto con colectivos de riesgo para darles consejos de seguridad. A veces, sin grandes inversiones, se pueden evitar algunos actos delictivos. Simplemente con quitar las llaves del camión que se guarda en una nave se puede evitar un robo.
-El asalto al chalet de Almendralejo donde fue retenida una mujer ha causado mucha alarma...
-Probablemente, ese tipo de hechos es el que más inseguridad provoca en los ciudadanos. Que entren en tu domicilio y se vivan esos momentos de tensión, crea bastante sensación de inseguridad. Afortunadamente, estos casos no son frecuentes en la comandancia.
-Uno de los mayores éxitos de la Guardia Civil durante esta última etapa es la detención del presunto autor del crimen de Cristina. ¿Cómo se resolvió?
-Las nuevas técnicas de policía científica permiten esclarecer delitos como el de Cristina. Nadie pensaba que pudieran detectarse restos orgánicos después de tanto tiempo. Nuestras técnicas son cada día más parecidas a las de las series de televisión, con la diferencia de que el resultado no llega en una hora, sino que lleva más tiempo.
-Ocurrirá lo mismo con el crimen de la chica que apareció en el vertedero de Badajoz o el del agricultor de Aldea de Cortegana.
-Este tipo de delito es una especie de puzzle con muchas piezas y aunque a veces tienes la convicción y sabes de qué va el puzzle, para romper la presunción de inocencia hay que llevar al juez el puzzle terminado. Desde luego, son casos que no vamos a olvidar.
-¿Cómo la investigación del robo de armas en Bótoa?
-No se han escatimado medios en la investigación y soy bastante optimista en el resultado, aunque hay que ser prudentes y no dar plazos.
-Para terminar, ¿cuál es la valoración de sus cuatro años al frente de la comandancia pacense?
-Es un privilegio estar al mando de la comandancia de Badajoz, sobre todo por la calidad humana que hay en sus agentes. Mantener el espíritu de trabajo y de servicio en épocas de dificultades presupuestarias como esta es la mayor satisfacción que puede tener un jefe y creo que la sociedad así lo reconoce. Hemos conseguido organizar los servicios y el modo de trabajo de modo que ahora probablemente seamos referentes en España en trabajar y conciliar la vida familiar en turnos y horarios. Hay cosas por hacer, pero podemos estar bastante satisfechos.
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