Una vulneración de derechos fundamentales. Esa es la conclusión que la asociación profesional Unión de Guardias Civiles (UGC) extrae de la circular suscrita por el jefe de la Comandancia de La Coruña, el coronel Benedicto González Delgado. En ella, con el lacónico estilo propio del Instituto Armado se informa a los agentes de que, debido a una “insuficiencia presupuestaria” no se “generaran gastos” en seis capítulos. Uno de ellos figura como “alimentos detenidos”. Esta noticia ha hecho poner el grito en el cielo a la UGC, que pide el cese inmediato del coronel, así como un auditoría de las cuentas de la Comandancia.
“¿Cómo no se va a alimentar a los presos?”, se preguntan desde la asociación profesional. Por los calabozos de la Comandancia de A Coruña pasan 190 detenidos de media cada mes, que pueden permanecer hasta 72 horas en sus celdas. Tres días que, según la circular de González Delgado, deben convertirse en un ayuno forzoso. La comida de los calabozos nunca se ha distinguido por su calidad, “normalmente es un bocadillo o una hamburguesa lo que se da a los detenidos”, pero esta decisión infringe la legalidad.
“Esto es un delito tipificado por las leyes internacionales, por eso decimos que es una vulneración de derechos fundamentales”, insisten desde UGC que, escandalizados, niegan que la situación económica, sea la que sea, justifique privar de alimentos a los presos y, además, hacer de ello una orden oficial, como figura en los documentos escritos que han llegado a los asombrados agentes destinados en la Comandancia.
Intérpretes
Los guardias civiles están acostumbrados a apretarse el cinturón no solo en lo que se refiere a su sueldo, sino también a los medios de los que disponen. De hecho, algunos de los ajustes que se mencionan en el breve comunicado van dirigidos a ellos, como que se dejen de reparar los vehículos averiados, “así que, si por ejemplo, se rompe la llave de un Nissan, que vale 12 euros, ya no se puede sustituir”. Pero los recortes que exige el documento de González Delgado amenazan con afectar su trabajo, como es el caso de la prohibición de contratar intérpretes.
“Es un problema grave, porque la Ley de Enjuiciamiento Criminal garantiza a un extranjero al que se detenga el derecho a un intérprete. Es más: si tenemos una escucha en marcha, y los criminales que estamos escuchando son rumanos, o chinos, o lo que sea, no podemos saber lo que están hablando”, exponen. Es por estas razones, lo que ha llevado a la UGC ha calificar las medidas implantadas por González Delgado de “disparate” y de “impresionante, porque se entiende que solamente se deben detener a los que conozcan el idioma español”.
A juicio de la asociación profesional, si las cuentas de la Comandancia estaban tan mal que “no solo no hay ni un céntimo de euro sino que además no pueden hacer frente a las deudas existentes” lo que tendría que haber hecho el coronel es “ir a Madrid a pedir más dinero”. Sobre todo, teniendo en cuenta que el 15 de enero se reparten los nuevos presupuestos del Instituto Armado. Lo que ocurre, según la UGC, es que “no se han optimizado los recursos de la Comandancia y ahora pretenden finalizar el año económico con la menor deuda posible a costa de eliminar cuestiones tan básicas como estas”.
Nuestro comentario:
Personalmente opinamos que ningún mando responsable, esto incluye al coronel jefe de la comandancia de La Coruña, deja de alimentar a sus detenidos.
Estamos seguros que el coronel de La Coruña ya ha movido cielo y tierra para obtener los fondos precisos para finalizar el año. Pero como todos sabemos, esto no depende de el sino de la Dirección General en Madrid que a su vez depende del Ministerio del Interior y es aquí, en nuestros ministerios, donde desconocen la palabra austeridad y ahorro para ellos mismos pero la aplican con dureza e injusticia a los demás. Estamos seguros que el Coronel González Delgado hizo múltiples peticiones para obtener fondos urgentes y también estamos seguros que se los denegaron o dieron largas. Por ello el mencionado Coronel se vio en la necesidad de aplicar medidas extremas para una situación extrema, a ver si el mensaje llegaba a oídos de alguno de nuestros "entrañables" políticos que en campaña electoral no quieren ni oír semejantes noticias y le dan al botón del dinero para que el Coronel pueda alimentar a sus detenidos.
No es nada fácil ejercer el mando y más que criticar deberíamos preguntarnos, que es lo que le ha llevado a un coronel de una comandancia a tomar una medida tan impopular, contraria a todos los convenios internacionales de naciones unidas y que le pueden acarrear no pocas repercusiones.
No criticamos la medida, todo lo contrario, damos nuestro apoyo al coronel porque estamos seguros que a pesar del anuncio de la misma, hasta la fecha todos los detenidos han sido alimentados correctamente y según el procedimiento establecido.
Deseamos que los responsables del ministerio del interior, empezando por el señor ministro, despierten de una vez y faciliten los fondos necesarios al coronel y a todas las comandancias para que puedan seguir con su tarea de mantener los delincuentes fuera de nuestras calles, encerrados y bien encerrados, pero según la ley, es decir, alimentados.
Xevi Guardia
Agrupación Ahumada

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