En la desembocadura del Guadalquivir
La Guardia Civil ha abortado un alijo de 1.700 kilos de hachís que
pretendía ser introducido por la costa gaditana y que ha podido evitarse
tras ser detectado por los operadores del Sistema Integrado de
Vigilancia Exterior (SIVE).
Según ha informado el Instituto Armado en un comunicado, el
operativo se ha iniciado en torno a las 03,00 horas de esta madrugada,
cuando las cámaras del SIVE advierten la presencia de una embarcación,
que navegaba a gran velocidad y sin ningún tipo de señalización
luminosa, rumbo a la desembocadura del río Guadalquivir.
Al sospechar que podría tratarse de un desembarco de droga, se
pasó aviso a la tripulación de una de las patrulleras del Servicio
Marítimo y a las unidades de tierra del puesto principal de la Guardia
Civil de Chipiona, que se pusieron en marcha con objeto de intentar
impedir el desembarco de la sustancia estupefaciente en la costa.
Los tripulantes de la embarcación varan la embarcación en la
playa chipionera de Las Tres Piedras y, al descubrir la presencia de los
agentes de la patrulla de Chipiona, emprenden la huida amparados por la
oscuridad de la noche y lo abrupto del terreno, sin que pudieran ser
interceptados, teniendo los guardias civiles que asegurar el alijo hasta
la llegada de más agentes.
La embarcación resultó ser una neumática de ocho metros de
eslora y provista de un motor fueraborda de 60 caballos de vapor. En su
interior, se hallaron 56 bultos envueltos en sacos de arpillera que, a
falta de su pesaje oficial, arrojaron un preso aproximado de 1.700
kilogramos de hachís.
La neumática, la droga y dos teléfonos hallados en su
interior, se encuentran a disposición del Juzgado de Instrucción número
dos de los de Sanlúcar de Barrameda, encontrándose la operación abierta,
por lo que no se descartan detenciones.

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