Tres mandos
El auto judicial indica que presuntamente manipularon atestados, se apropiaron de dinero incautado y de droga

El juzgado de Instrucción número 2 de Ibi (Alicante) ha imputado a
cuatro guardias civiles por los delitos falsedad documental, omisión del
deber de perseguir delitos, una falta apropiación indebida e
infidelidad en la custodia de documento público, tras una por AUGC que
recibió un anónimo en el que avisaba de un hecho presuntamente delictivo
que formaba parte de una supuesta trama de corrupción.
Manuel Martínez ha explicado en rueda de prensa este viernes los
hechos acaecidos en el cuartel de la Guardia Civil de Ibi, cuya
investigación judicial ha finalizado la fase de instrucción. El juez ha
dado traslado a las defensas, la acusación particular --AUGC--, y la
Fiscalía para que presenten sus escritos de calificación.
Así, hay cuatro miembros del Instituto Armado imputados, en
concreto dos sargentos, uno de ellos sargento comandante del puesto
interino; un cabo y un guardia han sido detenidos e imputados por
falsedad documental, omisión del deber de perseguir delitos, una falta
apropiación indebida e infidelidad en la custodia de documento público.
No obstante, para el guardia, una mujer, la AUGC solicitará la
absolución, al considerarla "absolutamente inocente".
Los hechos, según ha relatado, ocurrieron en mayo de 2010, cuando
la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) recibió un anónimo en
el que explicaba que los mandos del cuartel de Ibi (Alicante)
presuntamente habían participado en la apropiación de un dinero,
concretamente 325 euros, incautado a un detenido por la Policía Local.
Al negarse la persona que estaba redactando el atestado, supuestamente
lo manipularon y borraron esa cantidad.
Al conocer los hechos, la AUGC envió un escrito al coronel jefe de
la Comandancia de Alicante, quien "con buen criterio ordena la
investigación de estos hechos por la Policía Judicial de Villena".
Manuel Martínez ha querido "felicitar al coronel y a los compañeros de
la Policía Judicial, primero de Villena y después de la Comandancia de
Alicante, porque aun enfrentándose a estos guardias de Ibi, han logrado
realizar un trabajo muy profundo".
Según indica el auto, el "jefe accidental del área de
Investigación del puesto principal de la Guardia Civil presuntamente les
pidió a los agentes que tenían que confeccionar el atestado que no
reflejasen el dinero intervenido, ya que este podría venirle bien al
puesto".
Así, según añade, "ante el asombro de la agente requerida, éste le
dijo que hiciese lo que considerase oportuno". De este modo, aunque "en
las actuaciones originales se constató la existencia del dinero (...),
se sustituyeron para incorporar otras que silenciaran que entre los
efectos personales de los detenidos había cantidad monetaria alguna".
"Cuando el detenido fue puesto en libertad por la autoridad
judicial echó en falta, entre sus efectos personales devueltos, la
cuantía de 300 euros, sin que nadie pudiese explicar qué había pasado
con el dinero. No fue hasta dos meses después, concretamente el 24 de
mayo, cuando esa cantidad fue restituida e ingresada en la cuenta del
juzgado", apunta el auto, quien señala que la guardia conocía estos
hechos y que "no procedió a denunciarlos a pesar de que, por su
profesión, tenía obligación legal de hacerlo".
A este respecto, Martínez ha asegurado que no ingresaron la
cantidad exacta, sino una de menor cuantía, y lo hicieron al tener
conocimiento de las investigaciones.
Previamente, según el auto, y "tras descalificar las diligencias
de la Policía Local, el comandante en jefe interino las rompió y, por
ello se le remitió al juzgado un atestado que no contemplaba las
actuaciones elaboradas por este cuerpo".
YESO POR COCAÍNA
Este fue el hecho que motivó la investigación de la policía
judicial ordenada por el coronel jefe. A partir de ahí, el juzgado
averiguó otros hechos, como el supuesto cambio de cocaína decomisada en
una operación por yeso y el presunto robo de una consola de videojuegos
incautada por parte del jefe accidental de Investigación, entre otras.
Además, según el auto, en abril de 2010 dos guardias pusieron una
denuncia administrativa contra el propietario de un pub de Ibi por
permisividad en el consumo de droga. El comandante en jefe interino los
llamó "pidiéndoles si podían retirar la denuncia, ya que el padre del
denunciado era conocido" suyo.
Según el auto, "ante la negativa de los agentes, éste destruyó u
ocultó las actas de infracción referidas, impidiendo que siguieran el
cauce administrativo habitual. A pesar de que sí se registraron con
número de salida, los agentes pudieron comprobar cómo en la carpeta de
expedientes se daba el salto del 636 al 639 y faltaban justo los
relativos a este pub".
También alude el auto a una detención ocurrida el 10 de abril de
2010, en la que la Guardia Civil decomisó "una importante cantidad de
dinero en billetes de 50 euros". El jefe accidental del área de
Investigación contó 1.658,11 euros. Sin embargo, dos agentes contaron
"dos filas de 20 billetes de 50, lo que hace un total de 2.000".
"Lo cierto es que en la fotografía que se incorporó al atestado
sobre los efectos intervenidos pueden llegar a contarse 1.700 euros, lo
que tampoco concordaría con la reseña inicial realizada", apunta el
auto, por lo que el juez ve "los indicios racionales para pensar que se
pudieron haber intervenido 2.000 euros", por lo que podría haberse
alterado "el contenido del atestado, por parte de su instructor, para
posibilitar la apropiación de la diferencia entre lo constatado y lo
efectivamente en el registro".
Martínez ha asegurado que al conocer el inicio de las
averiguaciones, los tres mandos investigados, empezaron a "cruzar
denuncias" contra el coronel jefe y los compañeros de la policía
judicial. En algunas de ellas, incluso, "se llegaban a acusar ellos
mismos para denunciarlos". La mayoría de estas denuncias, según
Martínez, "se han archivado, pero todavía colea alguna".
En estos momentos, están de baja por enfermedad los dos mandos
superiores, mientras que el cabo y la guardia civil están prestado sus
servicios con normalidad, según ha precisado.

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