La Guardia Civil ha detenido a dos ganaderos, padre e hijo, por
presuntamente tener una plantación de marihuana de gran extensión con
176 plantas de hasta dos metros en una masía de Cistella (Gerona)
dedicada a la explotación ganadera.
Según ha informado este lunes el Instituto Armado, en total han
sido incautados 340 kilos de marihuana, que estaban disimulados entre
cultivos de maíz y sorgo.
Los agentes descubrieron las plantas la noche del 15 de
septiembre, durante un servicio ordinario, y regresaron al día
siguiente, cuando preguntaron sobre la marihuana al propietario de la
masía, quien les aseguró que era suya.
El padre, que también fue interrogado, confirmó que la plantación
era de su hijo y que él se encargaba de cuidarla y regarla, por lo que
finalmente ambos fueron detenidos.
En el lugar encontraron, además de las plantas, que fueron
arrancadas y que estaban a punto para ser recolectadas, mangueras para
el riego y una máquina para sulfatar.

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