En Mairena del Aljarafe (Sevilla)
Agentes de la Guardia Civil del puesto principal de Mairena del
Aljarafe (Sevilla) han detenido a un joven de 29 años de edad, de
nacionalidad peruana e identificado como M.A.V.S., por estafar más de
140.000 euros en telefonía móvil empleando para ello datos personales de
los clientes del locutorio en el que trabajaba, hechos por los que el
juez ha decretado su inmediato ingreso en prisión.
Según ha informado el Instituto Armado en un comunicado de
prensa, esta actuación se inició a raíz de una denuncia de un vecino de
Mairena del Aljarafe que dijo ser víctima de una estafa, pues varias
compañías de telefonía móvil le reclamaban facturas que ascendían a
2.303,81 euros.
Los investigadores comenzaron su trabajo y averiguaron que el
autor de los hechos había obtenido el alta de varias líneas a nombre de
una empresa ficticia, asociando a las mismas más de siete terminales de
móviles de alta gama, aunque los datos bancarios y la identidad del
titular eran los del denunciante.
Al mismo tiempo, la Guardia Civil indagó sobre las direcciones
hacia donde eran enviados los terminales obtenidos con este fraude, y
consiguieron averiguar que eran varias las direcciones a las que se
habían sido enviados, aunque los habitantes de estas casas decían no
haber recibido nada.
Los agentes continuaron indagando y llegaron a saber que los
envíos postales los recogía alguien en el exterior de las casas, antes
de que llamaran a la puerta. Como resultado de esta investigación, los
agentes localizaron a la persona que recogía los paquetes justo en el
momento en que recogía uno. Se trataba de una mujer que es, al parecer,
la pareja del presunto estafador.
RECLAMACIÓN JUDICIAL DE UN JUZGADO DE BILBAO
Gracias a una minuciosa labor, los componentes del Área de
Investigación de la Guardia Civil de Mairena del Aljarafe identificaron
al sospechoso, que trabajaba en un locutorio que también tiene servicio
de fax, escáner y fotocopiadora. El 'modus operandi' consistía en
quedarse con una copia de los documentos que fotocopiaba cuando éstos
contenían datos bancarios y del DNI.
Con esta información en su poder, contrataba líneas de
teléfono móvil y compraba terminales por Internet. Gracias a esto, la
Guardia Civil tuvo conocimiento de que existían más de 30 personas cuyas
copias de documentación estaban en poder de este individuo, y que por
lo tanto podían ser víctimas de la estafa.
Tras ello, se alertó a todos los cuerpos policiales y el
sospechoso fue finalmente localizado y detenido en Sevilla. Los agentes
llegaron a saber que existía una reclamación judicial de esta persona
por un juzgado de Bilbao y por idéntico delito al que ahora se le
imputa, en concreto un delito de estafa continuada.

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