La AUGC denuncia que los agentes están recibiendo presiones para que "tiendan a la normalidad" en la imposición de denuncias tras 'la huelga de bolis caídos' · Las alcoholemias bajan un 12% por la crisis.
Dicen que no han seguido la huelga de bolis caídos , secundada de norte a sur del país por la Guardia Civil de Tráfico, pero las estadísticas de denuncias de seguridad vial se han desplomado en la provincia de Huelva tanto o más que en otros puntos de España. Aunque la caída en picado de las multas en las carreteras onubenses se evidencia especialmente a partir del pasado abril (como se recoge en el gráfico anexo), la mayor bajada hasta el momento se registra en junio, cuando las denuncias bajaron un 69% (pasando de las 650 que los agentes impusieron en 2009 a las 200 que han puesto en el mismo periodo del año en curso), según fuentes del Instituto Armado.
Esta reducción supera a la interanual de mayo, del 56% (se pasó de las 500 multas de 2009 a las 220 de 2010), y a la evolución en el primer semestre del año, periodo en el que la Guardia Civil ha puesto un 29% menos de multas que el pasado año (se ha pasado de 3.400 denuncias en 2009 a 2.400 en 2010).
El desplome de las multas es aún mayor en el caso de camiones y autocares (suelen ser más caras), que se sitúa en el 71% (de las 175 denuncias del pasado año se ha bajado a 51 infracciones). La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) explica esta caída en "la desmoralización" que padece la plantilla a consecuencia del trato" que recibe por parte de la Dirección General y del Gobierno central, tanto por la reducción del 5% del sueldo como por hacer oídos sordos a la reivindicación de la equiparación de la jornada laboral y de los turnos a la de otros Cuerpos de Seguridad del Estado.
Pero no todas las bajadas de las denuncias se producen a consecuencia de esta desmotivación, también influyen los recursos económicos. En el caso de las alcoholemias que la Guardia Civil de Tráfico lleva a cabo de forma preventiva, se han visto reducidas por la crisis en un 12% en los primeros seis meses del año (de 12.500 en 2009 han pasado a 11.000 este año) ya que han disminuido la compra de boquillas para realizar esta prueba. La crisis ha provocado igualmente que salgan menos patrullas en motocicletas (para reducir el gasto) por orden expresa de la Dirección General de la Guardia Civil, de forma que los kilómetros se han reducido en un 16%.
En el caso de las alcoholemias por infracción, la bajada llegó a ser en junio hasta del 46%.
Los guardias civiles multan menos y prestan más auxilio a los conductores, según se desprende de las estadísticas, que señalan que éste es el único parámetro que se incrementa, hasta un 10% en el periodo de referencia.
El más que importante descenso en la recaudación por las multas de tráfico (aún por calcular en la provincia de Huelva) parece estar minando la paciencia en algunas instancias (políticas) y poniendo contra las cuerdas la productividad de algunos responsables. En Huelva, ya se ha lanzado el mensaje a los guardias de a pie: las altas esferas califican textualmente de "inadmisible" los datos de Huelva a estas alturas y urgen a recuperar "la normalidad" en la imposición de denuncias.
El aviso a navegantes se lanzó hace sólo dos días en una reunión a la que se convocó a todos los agentes y desde la AUGC se considera que estos mensajes no son si no presiones a los guardias para que vuelvan a coger el boli y compensen el tiempo perdido sin apenas denuncias.
Las altas esferas tratan de convencer a los agentes que el objetivo de una protesta que nadie asume como tal "ya está cumplido" y que la clase política tiene conocimiento del desánimo que padece la plantilla del Instituto Armado, al tiempo que advierten que, de seguir en la misma dirección, "no nos ocurrirá nada bueno". "Cada uno sabe lo que se la juega", señaló un mando en la referid reunión, mientras algunos voces critican que ahora quede en evidencia "el afán recaudatorio" y pueda afectar a la imagen de la Guardia Civil.
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